🎉 Up to 70% Off Selected ItemsShop Sale
Product image 1
HomeStore

Desde que te vi morir / Since I Saw You Die

Desde que te vi morir / Since I Saw You Die

Tapa blanda I 132 Páginas

Javier Marías rinde homenaje en este libro a uno de los novelistas contemporáneos que más admiraba: Vladimir Nabokov

Javier Marías rinde homenaje en este libro a uno de los novelistas contemporáneos que más admiraba: Vladimir Nabokov. Su intención era conmemorar a un escritor con el que se sentía en deuda literaria y animar a los lectores a que lo busquen con más frecuencia.

Marías nos cuenta, por ejemplo, que un día de 1950 la mujer de Nabokov, Véra, logró detenerlo cuando se disponía a quemar los primeros capítulos de Lolita, agobiado por las dudas y las dificultades. También que le molestaba mucho que le atribuyeran influencias, fueran de Joyce, Kafka, Proust o de Dostoyevski. Y que los mayores éxtasis los experimentó a solas: cazando mariposas, creando problemas de ajedrez, traduciendo a Pushkin y escribiendo.

Una semblanza titulada «Vladimir Nabokov en éxtasis», la traducción de dieciocho poemas, algunos problemas de ajedrez con sus soluciones en versión de Félix de Azúa, los artículos «El canon Nabokov» y «Fantasmas leídos», la pieza «La novela más melancólica (Lolita recontada)» y una selecta colección de fotografías conforman este emocionante testimonio.

$21.95
Desde que te vi morir / Since I Saw You Die
$21.95

Product Information

Shipping & Returns

Description

Tapa blanda I 132 Páginas

Javier Marías rinde homenaje en este libro a uno de los novelistas contemporáneos que más admiraba: Vladimir Nabokov

Javier Marías rinde homenaje en este libro a uno de los novelistas contemporáneos que más admiraba: Vladimir Nabokov. Su intención era conmemorar a un escritor con el que se sentía en deuda literaria y animar a los lectores a que lo busquen con más frecuencia.

Marías nos cuenta, por ejemplo, que un día de 1950 la mujer de Nabokov, Véra, logró detenerlo cuando se disponía a quemar los primeros capítulos de Lolita, agobiado por las dudas y las dificultades. También que le molestaba mucho que le atribuyeran influencias, fueran de Joyce, Kafka, Proust o de Dostoyevski. Y que los mayores éxtasis los experimentó a solas: cazando mariposas, creando problemas de ajedrez, traduciendo a Pushkin y escribiendo.

Una semblanza titulada «Vladimir Nabokov en éxtasis», la traducción de dieciocho poemas, algunos problemas de ajedrez con sus soluciones en versión de Félix de Azúa, los artículos «El canon Nabokov» y «Fantasmas leídos», la pieza «La novela más melancólica (Lolita recontada)» y una selecta colección de fotografías conforman este emocionante testimonio.